"Es el año 2063. La acción transcurre en Tokio. El país está controlado por un régimen, basado en la tecnología, que debe enfrentarse al Dragón Negro, la coalición entre los tres clanes yakuza de la nación. Renjiro, consejero de uno de los líderes yakuza, traiciona a su señor por el amor de su esposa, y es ejecutado... Pero esto no será más que el principio de su venganza."
El honor entre samuráis es una de esas cosas que a uno se le presumen antiguo y en cierto modo, caduco. No en vano, los samuráis, tal y como los conocemos, quedaron anclados irremediablemente en el Japón Feudal.
El honor pues, es algo que tampoco es algo que esté de moda entre las gentes de el Japón…ni del actual ni del futuro.
Silent Dragon es un comic que versa sobre eso. Sobre el mentado honor. Entre Yakuzas, la mafia japonesa. Entre amantes prohibidos. Entre sociedades. Entre un viejo samurái y su señor. Pero ambientado en un no tan lejano futuro. En este Japón se dan la mano la cybertecnologia más IN, el armamento mas Hi-Tech, la ingeniería genética y también el Bushido, las katanas, las tradiciones y sobre todo, la sangre. Sangre que tiñe casi todas las páginas de este comic. Sangre culpable en muchos casos. De ladrones y asesinos pero también de insensatos seguidores del honor. Sangre de la población indefensa. De la policía. De un Samurai llamado Renjiro…y cuando la sangre de Renjiro mana…solamente es el principio del fin.

Renjiro uno de los mas fieles siervos de Hideaki que recibe una aparición de un fantasma llamdo Ikiryo que le propone servir a su causa si traciona a Hideaki, este rehusa pero cuando Hideaki mata a los demas lideres yakuza para hacerse con el poder del dragon negro decide matar a Renjiro por acusarle de supuesta traición.
Tiempo despues Renjiro vuelve a la vida en forma de un poderoso cyborg a las ordenes del supuesto fantasma, este le propone matar a Hideaki y acabar con la estirpe del Dragon Negro o sea con los yakuza y devolverle su humanidad para estar con su amada Takara esposa de Hideaki,pronto comprenderá Renjiro que es un peón en una guerra entre la tecnología y la ciencia contra las tradiciones ancestrales.
Esta historia bien guionizada por Andy Diggle esta excelentemente plasmada por Leinil Francis Yu, este artista filipino pupilo de su compatriota y gran dibujante Whilce Portaccio ha sabido madurar su dibujo hasta estar a la altura de Portaccio, ( aunque me encanta mas este sobre todo en Wetworks y Iron Man),se demuestra su experiencia adquirida en series como Lobezno, X- Men o Superman.
Qué buena pinta tiene, tendré que verlo...
Muchos besos.